viernes

Sueños amargos


Debo admitir que a veces sueño de ti,
Contigo de mi, de lo amargo.
Amargo contigo,
Amargos los dos, 
Porque insistimos en ser,
Pero fuimos sólo transiciones de ser.
Estar fue importante,
pero tenía en su aroma la falta de miel.

Amargo recordarte, 
Porque éramos ego.
Amargo el sueño,
Poque caminas dentro de él
Y luego te desvaneces, desapareces,
y me quedo yo sola, 
y pienso en ti de mi.

Pero entonces entra la luz
Y me sonrío.
Ahora entiendo.
Tuvo que ser amargo,
Para entender que nunca tuve que ser yo, 
Que el amor está en mi y es intenso,
Entendí que puedo volar,
Que la soledad no me asusta.
Y por ello mi amor es inmenso - así como el mar
Ligero como el del zenzontle y armonioso como su canto
Que libre soy!
Y por eso, corazón.
Te doy gracias.

No hay comentarios: