Siento un dolor en el pecho. Es un dolor fuerte, mi corazón palpita rápidamente. Mis ojos reclaman el sueño, pero mis pensamientos lo impiden. Hace mucho que no me desvelava por pensar tanto, pero esta vez no es por razonar algún problema lógico, o por meditar en por qué sigo teniendo miedo de que alguien me venga a asesinar, o pero aún, a mi familia, que tanto quiero y que tan lejos mantengo.
Últimamente me ha estado costando trabajo ser yo en esta sociedad tan agria. He visto que hay que fingir demasiado, ser déspota para hacerse notar, por ejemplo. Siento una tristeza profunda. De verdad quisiera creer en que este mundo puede ser mejor y yo en él. Sé que "somos humanos", y con esto, todas las discuciones filosóficas que con lleva esa frase. Yo misma puedo confesar que he robado, mentido, y peor aún, he sido indiferente a situaciones que no me debieron serlo. Seguro volveré a mentir, volveré a robar, pero esas acciones no me definen. Me define mi historia, lo que hecho y lo que no, porque también he dicho la verdad y he defendido lo que creo correcto.
He pensado en dónde está parada mi vida en este espacio-tiempo. No me gusta lo que veo. No sé qué hacer para tener una vista más agradable. Esta vez no tengo movimientos por hacer, ni distracciones para evadir mi realidad.