sábado

Uno

Siento un dolor en el pecho. Es un dolor fuerte, mi corazón palpita rápidamente. Mis ojos reclaman el sueño, pero mis pensamientos lo impiden. Hace mucho que no me desvelava por pensar tanto, pero esta vez no es por razonar algún problema lógico, o por meditar en por qué sigo teniendo miedo de que alguien me venga a asesinar, o pero aún, a mi familia, que tanto quiero y que tan lejos mantengo. 

Últimamente me ha estado costando trabajo ser yo en esta sociedad tan agria. He visto que hay que fingir demasiado, ser déspota para hacerse notar, por ejemplo. Siento una tristeza profunda. De verdad quisiera creer en que este mundo puede ser mejor y yo en él. Sé que "somos humanos", y con esto, todas las discuciones filosóficas que con lleva esa frase. Yo misma puedo confesar que he robado, mentido, y peor aún, he sido indiferente a situaciones que no me debieron serlo. Seguro volveré a mentir, volveré a robar, pero esas acciones no me definen. Me define mi historia, lo que hecho y lo que no, porque también he dicho la verdad y he defendido lo que creo correcto.

He pensado en dónde está parada mi vida en este espacio-tiempo. No me gusta lo que veo. No sé qué hacer para tener una vista más agradable. Esta vez no tengo movimientos por hacer, ni distracciones para evadir mi realidad. 

jueves

Los reemplazos

Eres reemplazable en todos los sentidos,
En lo carnal, en lo sexual,
No se diga en lo literario y musical.
Reemplazar fácil es tus besos por otros, 
tu sentido del humor por bombones, 
Unos días por otros,
También es fácil reemplazar tus combinaciones,
Lo grande de tus cejas,
el olor del tabaco,
Tu risa desmedida, tu comodidad,
Tu manía de poseer cosas y vidas,
No sólo eres reemplazable, 
Sino que la nieve de rompope y el
paisaje de los volcanes tienen más sabor que tus días.

Y no sólo se trata de reemplazar personas o cosas 
-porque la vida es mucho más que eso-
Se trata de pintar,
Pero no con óleo los pasados,
Ni de apretar con ahínco los pinceles para sostener las sonrisas.
Sino de manera alegre comprar colores,
De esos que venden en las esquinas,
Para colorear la vida.





martes

El juego


Nosotros jugamos todo el tiempo,
En todos los espacios y momentos.
Juegan también nuestras espaldas,
Ellas se dan la cara, corren en círculos,
Se esconden y se encuentran.
Se divierten nuestros brazos con nosotros
Se enraízan en la cama, nos inmovilizan
Nos abrazaran: un acurrucar.
Nuestras piernas se entretienen ellas solas
Y de tanto en tanto se pierden en el horizonte
Para salir con la luna.

Sin embargo tus manos no juegan con las mías
Sino con mi vientre,
lo penetran, lo hinchan, lo colorean, lo hunden:
Siempre exploto como la primera vez que respiré.
Es así contigo,
Un serio juego, de los más divertidos.

Revoltijo de emociones

Estoy hecha una bola de emociones, 
Emociones sensibles a los vuelos de las golondrinas, 
A los sabores vividos, al mar.
Emociones que rebotan por la ciudad,
Como una alegría constante.

Mis emociones se disparan,
Corren y bajan al cielo
Y suben al mar, 
Se van al otro lado de la luna,
A mi cama, entre los zapatos,
Entre ellas chocan, se entrecruzan
Bailan, hacen el amor.
Se fusionan, se separan y se dan besos.
Luego se ríen de mi, de ti
Son felices, así como la brisa.
Pero de vez en cuando
Cada minuto, cada hora,
Incluso en todo momento,
Se organizan;
Y entonces vuelvo a mi.

Una línea A

Porque perdí la emoción de verte, sólo era el lúgubre peso de la costumbre.

El motor de la soledad

Alma en pena,
Dices vagar por el mundo
En busca del amor,
Pero en realidad en tu vagar
Buscas no estar solo.
Anhelas compañía,
Y podrás decir contrarios;
Pero el amor y la compañía no son la misma cosa
Son antitodo:
Antibajo, antirealidad, antítesis;
Antirima, antifuga, antidanza.
Una viste de pureza, 
La otra vive del miedo.
Cobarde manera de vivir.

Pero al final ese es tu motor:
La soledad.
Y los motores andan por las praderas
Cruzan valles, ciudades, van y vienen.
Pero no vuelan.

viernes

Sueños amargos


Debo admitir que a veces sueño de ti,
Contigo de mi, de lo amargo.
Amargo contigo,
Amargos los dos, 
Porque insistimos en ser,
Pero fuimos sólo transiciones de ser.
Estar fue importante,
pero tenía en su aroma la falta de miel.

Amargo recordarte, 
Porque éramos ego.
Amargo el sueño,
Poque caminas dentro de él
Y luego te desvaneces, desapareces,
y me quedo yo sola, 
y pienso en ti de mi.

Pero entonces entra la luz
Y me sonrío.
Ahora entiendo.
Tuvo que ser amargo,
Para entender que nunca tuve que ser yo, 
Que el amor está en mi y es intenso,
Entendí que puedo volar,
Que la soledad no me asusta.
Y por ello mi amor es inmenso - así como el mar
Ligero como el del zenzontle y armonioso como su canto
Que libre soy!
Y por eso, corazón.
Te doy gracias.

jueves

Tango contigo II

Busco que te vuelvas adicto a mi piel,
Adicción de ser, 
De ser mordiscos, besos
De ser placer y gritos
Pero eso nadamás
No ser otra cosa más que eso:
Mis senos, los mordiscos, tu miembro,
El entrar a mis entrañas, y los suspiros 
que van del rojo al cielo.
Que te vuelvas adicto al roce del sudor con el alba

Al reflejo del espejo de nuestros cuepros.
Una adicción si para muchos superficial,
Para mi la existencia de mis días,
la verdadera felicidad, 
y la magia que traes contigo.

sábado

Tango contigo

Quiero quererte desde el pecho,
amarte con las piernas,
extrañarte con el estómago,
así día a día.
Quiero ser yo: contigo y sin ti,
tal vez, (uno que otro día) ser yo al mismo tiempo que soy tú,
recorrerte sin estorbos transeúntes,
sin viajes diarios, 
amarte a cachos, pero completo.
Quisiera conectar nuestras entrañas,
sólo por algunos minutos, 
sentirnos en vida, y luego;
enredarnos entre mis sábanas, 
que son tuyas y a la vez rojas;
para después marcharnos
solos a enfrentar la vida.

viernes

Ciega y sorda

Al final fue una roca triste la que cayó del cielo. El golpe me dejó sorda. Letras tristes viajaron en el viento y su frío me dejó ciega. Me sentía desdichada y sola. Quería que un brazo me acogiera o que el sol me calentara. La circunstancias fueron desfavorables. Ahora sólo quiero que una lanza atraviese mi memoria, para olvidar que estoy ciega y sorda de ti.