domingo

En realidad no te estoy pidiendo nada

Muero por un beso tuyo,
pero no de esos besos que te narran los libros
o de los que tanto citan los poetas (y porque yo poeta no soy)
Tampoco, si es que acaso contemplaste el escenario,
de los besos escondidos en la sensualidad de los callejones.

Muero por un beso,
un beso simple, travieso.
El tipo de beso que funciona como reloj de arena,
y que además indica hacia dónde correrá la brisa del mar
Muero por un beso de esos,
Pero sólo uno,
tú sabrás.


(diciembre 2010)

3 comentarios:

Kolko Borrego dijo...

Philis, más avara que tierna
No ganaría nada en negar
Un día exigió a Silvandre
Treinta carneros por un beso

El siguiente día, nuevo asunto;
Para el pastor el trueque fue bueno:
Porque el obtuvo de la pastora
Treinta besos por un carnero

El siguiente día, Philis, más tierna
Temiendo la suerte de gustarle al pastor,
Fue demasiado feliz en darle
Treinta carneros por un beso

El siguiente día, Philis, poco sabia,
Tendría que dar carneros y perros,
Por un beso que (a Silvandre) le era voluble
y Lissete le daría por nada.

Praetore dijo...

Muero porque dejes la ropa en su lugar,
Muero porque no dejes todo chorreado el baño,
Muero porque me dejes ver la tele en la noche..
:P

Anónimo dijo...
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